
...Primero, toma conciencia del lugar donde te encuentras y el ambiente que te rodea. Asegurate que ese lugar y ambiente no afectará el inicio de tus proyectos.
- Segundo, analiza cuáles son los recursos materiales y espirituales actuales con los que cuentas para iniciar el camino hacia esas metas.
- Tercero, piensa qué facilidades o dificultades podrían presentarse en el futuro inmediato que afecten favorablemente o desfavorablemente el recorrido para la obtención de tus metas.
- Cuarto, inicia el proyecto con optimismo, y con confianza en lo que se irá haciendo.
Cuando se presente algún inconveniente en el camino, que sin duda los habrá, no te desespere, y con serenidad analiza lo ocurrido y busca la mejor solución, incluso pidiendo ayuda a otras personas. Actuar precipitadamente puede empeorar la situación.
Al cabo del tiempo de avanzar hacia los objetivos, pueden suceder dos situaciones:
1- Las metas fueron alcanzadas, lo cual significa el éxito.
2- Las metas, por diversas razones, no fueron alcanzadas, por lo que no se logró el éxito buscado. Al menos momentáneamente.
Y ¿Por qué momentáneamente? Porque nunca hay que desanimarse si un proyecto no se alcanza. La vida es una lucha contínua y hay que estar decidido a que siempre habrá la posibilidad de un nuevo intento, buscando diferentes y mejores condiciones para alcanzar las metas.
Pero siempre insistir...mejorar...insistir...mejorar...insistir. Y en último caso cambiar de proyecto o metas, pero nunca abandonar la lucha, nunca claudicar en el esfuerzo.
Le Prometí cumplir con sus recomendaciones y mantenerme escuchándole!




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