
Al testificar por primera vez desde que fue secuestrada de su dormitorio hace siete años, la joven Elizabeth Smart declaró hoy que su secuestrador la violaba tres o cuatro veces al día, la mantenía atada de una pierna con un cable y amenazaba con matarla si intentaba escapar.
Cuando un fiscal le pidió que describiera a Brian David Mitchell, el autodenominado profeta que está acusado de mantenerla cautiva por nueve meses, Smart contestó: "Malvado, maléfico, manipulador, apestoso, vil, codicioso, egoísta, nada espiritual, nada religioso, nada cerca de Dios".
Smart, en la actualidad una estudiante universitaria de 21 años, testificó en una corte federal como parte de un trámite judicial para determinar si Mitchell tiene la suficiente estabilidad mental como para ir a juicio.
El ex predicador callejero de 55 años ha estado detenido desde el 2003, la mayor parte del tiempo en un hospital para enfermos mentales, pero no ha ido a juicio aún. Fue considerado mentalmente incompetente dos veces en una corte estatal y con frecuencia mostró comportamientos extraños, como cantar himnos religiosos en el tribunal y gritarle a un juez que se arrepintiera.
Smart relató que horas después de ser secuestrada en el 2002 a punta de cuchillo, fue llevada a un campamento en las montañas donde se convirtió en una de las esposas de Mitchell.
"Después de eso, procedió a violarme", dijo Smart, en la primera narración pública de su odisea.




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